A finales del año pasado, se comentó que el tema de estudio para este año
2008, sería “Bushiwa, la armonía del guerrero”.
Recuerdo que cuando supe esto, con gran ilusión pensé que este año sería
diferente, que no sólo nos limitaríamos a practicar técnicas, sino que
además, tendríamos mayor acceso a aquella parte filosófica que junto con
las técnicas propias de cada Ryuha conforman el Ninpo.
Asimismo recuerdo que cuando en Febrero de este año viajé a Japón con mi
Maestro y hermanos de Budo, lo hacía con una expectación diferente, en
parte motivada por la esperanza que tenía de encontrar esto que me había
predispuesto a buscar.
Sin embargo, los entrenamientos en Japón, fueron como los recordaba en la
anterior vez que estuve allí. Realmente, no encontré la respuesta que
buscaba a la pregunta que me había creado. O no la vi.
Pasados unos cuantos meses más, y con la esperanza de avanzar en la
solución a mi necesidad de respuesta, o más bien con la desesperanza de
ver cómo pasaban los meses y todo seguía igual, le dije a mi Maestro,
“estamos ya a punto de entrar en el 7º mes del año, y salvo lo poco que pude atrapar en
Japón todavía no se cual es verdaderamente el tema de trabajo de este año.
Ya que eres mi Maestro, “si me puedes dar algo de luz, o al menos una cerilla, o insinuarme
dónde puedo buscar cerillas, pues lo agradecería.”
La respuesta, muy sabia de mi Maestro, que no comprendí entonces, pero
acierto a comprender ahora, fue la siguiente:
“BUSHIWA ESTÁ MÁS CERCA DE TI DE LO QUE TE IMAGINAS”
Ciertamente. Todas las preguntas y todas las respuestas están ahí, vagando
caprichosamente y a veces algunas preguntas se cruzan con su respuesta
adecuada, pero otras veces no necesariamente se pueden unir unas con
otras. Efectivamente hay preguntas sin respuesta y también hay respuestas
que no tienen pregunta. Porque todo lo que es o existe, va inexorablemente
unido a lo que no es, o no existe, y en conjunto forman la plenitud. Lo lleno
y lo vacío.
No es ciego el que no ve, sino que es más ciego el que se empeña en
buscar lo que quiere ver, por qué su empeño en encontrar lo que busca, le
impide ver lo que hay a su alrededor. En cambio, el que no busca nada, lo
ve todo. Quien pretende llenar algo, queda limitado a LO que pretende
llenar, ignorando el resto, en cambio, quien admite la posibilidad del vacío,
lo puede contemplar todo. Shizen no Kamae.
Esto me trae a la cabeza unas palabras de Sensei que decían algo así como
“Allí donde parece haber algo, puede que no haya nada, en cambio, donde
parece que no hay nada, puede que haya algo” . Palabras que yo no puedo
dejar de poner relación con el Kyojitsu Tenkan Ho (el
arte de crear en el otro la percepción de lo que no existe realmente) o con el
In-Yo (lo positivo y lo negativo, el todo y la nada)
Ahora me doy cuenta, de que realmente, mi obcecación por desvelar los
secretos del Bushiwa, me ha estado cegando, impidiéndome que viera las
respuestas a mis preguntas, impidiéndome ver la luz, la que buscaba y la
que no.
Efectivamente, así es. Ahora veo la razón que tenía mi Maestro cuando
decía que estaba más cerca de mí de lo que mi imaginaba. Ahora
comprendo, que la armonía, está en el Universo, y al mismo tiempo dentro
de cada uno, y que para alcanzarla, solamente hay que desprenderse de
todo sentimiento de aferrarse a ella, y simplemente ser uno con el universo,
armonizar con el universo.
Si no te haces preguntas, podrás ver todas las respuestas, las que necesitas
y las que no, pero si te haces preguntas, la búsqueda de su respuesta, que
no siempre encontrarás, la necesidad de llenar ese vacío, te impedirá ver el
resto de respuestas, limitando tus posibilidades.
NO BUSQUES Y ENCONTRARÁS.
Carlos González
