El pasado viernes día 7 de noviembre tuvo lugar en el Dôjô la celebración de su 12º aniversario y del cumpleaños de Frank. Fue algo especial un montón de invitados alrededor del tatami esperando para ver una exhibición, primero Tai Chi Chuang un arte milenario de china de movimientos fluidos , suaves y coordinados que no dejaron a nadie indiferente a mí en concreto me encanto, había un ambiente de paz en el tatami con auténticos movimientos de combate realizados de una forma tan tranquila y armoniosa como los sonidos de música oriental que estaban sonando, unificando cuerpo-mente, y forjando un desarrollo espiritual en sus practicantes.
Después Aikido (el camino de la unión con la energía del universo) es decir ser uno con todo lo que nos rodea o lo que es lo mismo con la naturaleza que es “todo”. Fue impresionante como demostraban esa unión entre el que ataca (Uke) y el que defiende (Tori) como Tori se fusionaba con Uke y aprovechaba su energía haciéndola una sola, sin violencia solo movimientos armoniosos y fluidos otra cosa que yo personalmente valoro de estos Budoka es la etiqueta en el Dôjô donde se demuestra el respeto al maestro, al compañero, a las armas promoviendo un ambiente de disciplina, rectitud, seriedad, respeto y confianza necesarios para practicar y aprender artes marciales.
Y por ultimo danza contemporánea y Budô Taijutsu siento no poder hablar mucho de la danza porque aparte de que no tengo prácticamente ni idea, no tuve la suerte de presenciarlo puesto que fue en la 2ª planta del Dôjô y a la vez que el Budô Taijutsu el cual practico, pero puedo decir que la danza contemporánea son movimientos rítmicos y arrítmicos unidos a una expresión corporal artística sin límites dejando al practicante libertad y fluidez en su propio movimiento natural expresivo y no forzado rodeado de una creatividad corporal y mental sin límites.
Con respecto al Budô Taijutsu recuerdo que el día anterior Frank nos dijo: echar el kimono, y así lo hicimos el viernes ahí estábamos algunos de sus alumnos ya vestidos y esperando sin saber que íbamos a hacer. Entre nosotros nos preguntábamos puesto que no era un día de entrenamiento como los demás sino una celebración y había bastantes personas invitadas al acto ¿que vamos a hacer? ¿alguien sabe algo? la respuesta era no.
En cuanto Frank subió al tatami le preguntamos ¿qué vamos a hacer? la respuesta fue, haremos Budô, no pensar. Llegado el momento empezamos a atacarle uno tras otro cada uno de una forma diferente y efectivamente lo que Frank hizo fue improvisar, moverse de forma sutil adaptándose a cada ataque expresando su forma de ser, su personalidad dejando salir su Budô de forma natural (Shizen) y como siempre con buen humor, pero sobre todo con seguridad y control sobre Uke, cuando termino la demostración llego un momento muy especial se le entrego a Frank un presente de sus alumnos (una Katana importada de Japón) pero lo más importante es que fue hecho con buen corazón, a continuación fue leído un texto que terminaba así:
“Una parte de nuestro espíritu se encuentra en esa espada”. ¡Felicidades Frank! no solo por tu cumpleaños sino también por el de tu Dôjô y tu dedicación a las artes marciales. Gracias por motivarnos día tras día con todo tipo de actividades que nos facilitan perseverar en el camino “Domo arigato” a ti y todas las personas que forman el Dôjô. Compañeros aprendo mucho de todos vosotros cada día. Además tengo que decir que todas las artes que allí se practican son verdaderas escuelas para mejorar como personas y todas ellas son autentico Budô. Puesto que el fin de nuestro Budô es llegar a ser (Tatsujin) ser humano completo e íntegro.
He intentado aplicar mi Budô para escribir e improvisar estas palabras que solo son sentimientos que quiero compartir, espero que haya sido del agrado de todos y si no lo siento solo he expresado mi forma, intentaré seguir mejorándola día tras día.
Budô Ikkan: Que el Budô sea un principio cada día.
Luis