

El pasado 2008 mi estancia en Japón fue un encierro demasiado confortable debido a una bronquitis que me mantuvo conociendo Noda (Tokyo), paseando entre la cama y el hospital. Así recordaba la mitad de mi imperfecto viaje, qué lástima, un viaje en balde……..
El presente viaje del 2009 mi estancia en Japón fue menos confortable y adormecida. Disfrutamos en grande con las clases de Hatsumi Sensei, y de sus Shihan: Pedro Fleitas, Nogushi, Seno, Nagato, Shiraishi, Oguri….
Aprendimos a ver el Nawa no como una mera herramienta, sino a concebir que con una no forma todo su poder puede ser aplicado y sentido en las técnicas de Taijutsu contra otros adversarios, sólo es cuestión de ver un poco más allá del algodón que componen sus hebras y aprovechar el Taijutsu de los oponentes para enredarlos entre ellos dentro de su propia confusión.
También aprendimos a debilitar lo más profundo del interior del ser humano para paralizar su acción y poder ofensivo.
Que gran riqueza, con 23 años de practica que tengo nunca he repetido enseñanzas siempre hay mucho más…
Tuve la fortuna de ser bendecido con el 14 Dan a la par de asistir al Go Dan de mis amigos: Raquel y Sven. Felicidades chicos, GRACIAS MAESTRO. Mi Buyu y amigo Jose Francisco García del Campo fue reconocido como 10 Dan. Almería tiene la fortuna de tener otro Shihan. Felicidades Amigo.
Juntando estos dos viajes a Japón en uno, me quedo con lo que sigue:
Normalmente buscamos la perfección en la forma de vivir y curarnos, pero no siempre la encontramos.
Los esfuerzos por respetar los ritmos de la naturaleza y de nuestro cuerpo, por hallar un sentido a lo que sucede, sobrepasan la capacidad del ser humano. Podemos intentar hacerlo lo mejor posible, pero tarde o temprano topamos con la imperfección. Esta nos rodea por todas partes en la vida de pareja, nuestro budo, la familia o el trabajo, en la enfermedad, el dolor o la injusticia. Lo importante es que cuando se produzca ese encuentro el desánimo no nos paralice. Aceptar la imperfección, asumirla dentro de uno mismo, es el primer paso para mejorar de verdad, y constituye una de las cualidades más genuinamente humanas. Por eso alguien dijo: “lo único que nos sirve para aprender algo son los errores, puesto que el éxito sólo confirma nuestras supersticionesâ€.
Mejora las cosas, empezando por poner orden en los rincones más oscuros sin buscar culpables fuera. La vida es imperfecta pero ahí está, indescriptiblemente bella. De vez en cuando desmorona nuestros sueños, pero siempre nos depara nuevos retos para ver el grado de pureza de nuestro corazón y la medida de nuestras fuerzas.
Domo
Frank J. Tortosa (Tai Ryû (Dragón Paciente) – Shihan)